Canción de La loca de Washington Square Park.
Una muchacha de ojos alunados
«Pájaros de agua». Eduardo Quiles (Ed. Brúfol, 2021)
hace jogging
por la linde azul de un sueño,
y una ambulancia,
ojos de pulpo afarolado,
la acosa a lo lejos.
Dejadla,
es la loca de Washington Square,
con sueter negro
y medias de Arlequín.
¿No la veis corretear
bajo guiños publicitarios?
Olvidadla.
Es una luna transeúnte
paseando su utopía
en un viaje sin retorno.
Vagabundos de color
la miran sin verla.
Es la sílfide fugaz
de un Harlem blanco
que no cotiza en Bolsa.
Dejadla.
Auriculares
pegados a las orejas
mecen su extravío
con violines de ordenador.
«Me voy a suicidar»,
thanks very much!,
contesta un viandante
de la urgencia
con esmoquin de humo.
Viaja con su sombra
y relumbra
como un sol de noche,
la paloma sin alas
de Washington Square
El sueño de la paloma
Dejad volar a la paloma,
«Pájaros de agua». Eduardo Quiles (Ed. Brúfol, 2021)
dejadla volar.
Sus alas son sagradas,
dejadla volar.
Dejad volar a la paloma,
no la encerréis en el palomar.
Su sed de libertad le abre,
un horizonte de sueños altos:
sentir el latido de la vida,
oír la música del mundo,
ver la mano del tiempo
modelar el devenir humano.
El viento la quiere ayudar
y las nubes rasgan en el cielo
un gran surco que asemeja el mar.
Tiene alma de ave marinera.
Dejadla volar.
